HABLAMOS

 Es verdad que dices cosas que no me gustaría oír

entonces agarro el mando de la tele

y sin que lo notes,

empiezo a subir el volumen

lenta lentamente

tan lentamente que confundes el ruido de la tele

con el estruendo de los aviones

el que rompe bandadas de pájaros ahí fuera

igual sería mejor que me lo escribieras

por whatsapp

así haría uso de las tic para ignorarte

pero sigues hablando sin parar

de lo caras que están las cosas

de los turnos cambiantes de tu trabajo

de que la vida es una lucha por la supervivencia,

y yo aprieto con más rabia

el signo más del mando de la tele

a medida que pienso que la vida es,

o debería ser, otra cosa,

y tú gritas más y más

para contrarrestar el ruido de los aviones

de ahí fuera

hasta que llega la vecina

a quejarse del volumen de la tele,

y de repente nos miramos los dos,

aterrados,

sin saber qué hacer con la mirada,

porque sería cruel abandonarla como si nada,

porque duele no seguir ese hilo

de luz transparente que nos llevaría al beso,

como pasaba hace tiempo,

tanto tiempo que no recuerdo cuánto,

apago por fin la tele,

¿qué decías?

- te susurro -

Comentarios

LOS POSTS MÁS LEÍDOS

¿QUIÉN ME DEFENDERÁ DE TU BELLEZA?

CUERDAS

LAS MANERAS DEL DESAMOR